Le cuento, mi drama comenzó cuando tenía 15 años de edad y estaba en tercer año de secundaria.
Una profesora nos propuso quedarnos a sembrar plantas en el jardín del colegio para ganar puntos extras. Ese día nos quedamos diez alumnos, entre ellos mi amigo Lucho y una de mis mejores amigas, Sofía. Como Lucho era nuevo en la escuela, sembrando las plantitas empezamos a conocernos.
Al día siguiente, en el recreo, estaba con mi amiga y él llegó.
Estuvimos conversando y descubrimos que Lucho y Sofía cumplen años el mismo día y planeamos celebrarlo en grupo. Después de la fiesta, Lucho y yo nos hicimos muy buenos amigos, pero él se enamoró de Sofía y días después se hicieron pareja.
A mí empezó a gustarme, pero nunca pasó nada porque yo soy tímida y él nunca se dio cuenta que me gustaba. Luego de terminar el colegio no perdimos contacto, una amistad demasiado linda nos unía. Lucho amaba mucho a Sofía y fueron enamorados hasta hace unos meses. Cada vez que tenían problemas, él me los contaba y me decía que estaba muy enamorado. Yo me sentía mal al escucharlo.
A diario, pensaba que mi silencio era mi mayor dolor, pero cuando lo veía me sentía feliz. Sin embargo, un día, hace dos meses, llegó ebrio a mi casa y me contó que Sofía había terminado con él. Yo lo animé a que regrese a descansar a su vivienda y lo acompáñé, pero en el camino nos besamos. Yo lo disfruté, pero él, al día siguiente me pidió disculpas y que no se lo cuente a nadie.
Estaba arrepentido y yo quedé con el corazón destrozado. No sé cómo, pero Sofía se ha enterado de nuestra aventura y me ha armado un tremendo escándalo, y yo estoy avergonzada.
Ella me ha pedido que no la busque más, pues dice que la traicioné y que lo de ellos no fue una ruptura, sino sólo una pelea. Lucho, tampoco me quiere ver.
Creo he perdido al hombre que amo en silencio y a mi mejor amiga.