Paola (25, El Agustino).Estoy decepcionada de mi madre, siempre creí que era una mujer honesta, pero ahora me enteré de que le ha sido infiel a mi papá, no sé qué pensar.
Le cuento que después de 20 años de matrimonio mi madre engañó a mi papá. Yo nunca lo había sospechado, pues siempre los he visto muy bien. Mi mamá tiene 52 años y mi padre 47 años. Tenían una relación normal y acostumbraban a reunirse con una pareja de amigos que iba a mi casa con frecuencia. El señor José era el mejor amigo de mi padre. Lo conozco desde niña y le decía "tío Pepe". Recuerdo que cuando salían en pareja, él le decía a mi mamá "te ves linda, hermosa.
Qué suerte tiene mi compadre de tener una esposa tan bonita", a mí me causaba gracia y lo veía normal. Ni mi padre, ni la esposa del tío José que se llama Bertha decían nada. A veces mi madre salía con José diciendo que hablaba con él de los problemas que tenía con mi progenitor.
Pero hace algún tiempo esas salidas se hicieron más constantes. Estas citas clandestinas fueron descubiertas por la tía Bertha, quien un día llegó ofuscada a mi casa y le contó todo a mi padre en mi presencia. Ella dijo que había sorprendido a su esposo entrando a un hostal con mi mamá. Bertha había contratado a un investigador privado para seguir a su cónyuge desde hace dos meses. Además, le advirtió que si no controlaba a mi madre ella lo iba a hacer. Mi papá estaba devastado, pero decidió perdonar a mi mamá, pues ella aceptó que había sido infiel, pero aseguró que nunca tuvo intimidad con el tío José. Luego mis padres hicieron un viaje, pero a su regreso mi madre volvió a pecar.
Finalmente se marchó de la casa con su amante dejándonos destrozados. Mi progenitor se refugió en el alcohol durante tres meses y cuando estaba reponiéndose de su dolor, seis meses después, ella retornó al hogar. Dijo que José no era el hombre que ella creía y que quiere empezar de nuevo. Yo la boté de la casa. No sé si hice bien o mal.
Consejo:
Paola, es una experiencia muy dura la que estás viviendo, pero es tu padre quien debe decidir si la perdona o no, tú no puedes juzgarla.