Enamorarse se debe a la personalidad exploradora, constructor, director y negociados y carácter de éste.
¿Por qué te enamoras de una persona y no de otra? En asuntos del corazón, ésta suele ser una pregunta frecuente.
Para tratar de resolver el misterio del enamoramiento, el equipo de Match.com, el sitio de internet más visitado para encontrar pareja, buscó en diciembre del 2004 a la antropóloga estadounidense Helen Fisher.
"Realmente nadie sabe", les respondió la autora de los bestsellers "¿Por qué Amamos?" y "Anatomía del Amor". Sin embargo, su espíritu científico la motivó a investigar y aplicar la última información en neurociencia y genética con el fin de encontrar una respuesta.
Con los resultados que obtuvo, la investigadora del Departamento de Antropología de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, escribió su más reciente libro, "Why Him? Why Her? Finding Real Love by Understanding Your Personality Type" ("¿Por qué Él? ¿Por qué Ella? Encontrando el Verdadero Amor Entendiendo tu Tipo de Personalidad"), publicado este año.
¿Por qué te enamoras de una persona? Fisher dice que ella sabe bien que las personas tienden a enamorarse de alguien de su mismo nivel socioeconómico, inteligencia y apariencia, con los mismos valores religiosos y sociales.
"Pero yo quería conocer qué parte de la biología jugaba un rol", explica en entrevista telefónica con REFORMA desde Nueva York.
La gente cuando se enamora suele decir que tuvo "química" con la otra persona y Fisher quiso saber qué significaba eso.
"Hay unos cuantos químicos asociados con los rasgos de la personalidad. Los cuatro básicos son dopamina, serotonina, testosterona y estrógeno", indica la autora.
Basada en esa información, creó un cuestionario para saber en qué grado los rasgos de la personalidad se asociaban a los cuatro químicos y así analizar quién se atraía con quién.
El cuestionario lo aplicó a casi 40 mil usuarios anónimos de Chemistry.com, sitio hermano de Match.com diseñado para encontrar una relación seria.
Así fue como encontró que las personas expresan en mayor o menor grado cuatro tipos de personalidad: "explorador", "constructor", "director" y "negociador", cada uno gobernado por sistemas químicos diferentes en el cerebro.
Cuestión de química En los 30 años que lleva trabajando en el tema del amor, Fisher cree que esto finalmente la ha hecho entender a la gente. La personalidad, dice Fisher, está compuesta fundamentalmente de dos diferentes tipos de rasgos: los asociados al carácter y los vinculados al temperamento.
"El carácter es todo con lo que creciste, lo que debes creer, pensar, hacer y decir; y el temperamento son tus rasgos biológicos, tu curiosidad, necedad, ambición, amabilidad. Esos rasgos que salen de tu biología, y eso es lo que estoy estudiando", especifica la antropóloga.
La dopamina, explica, es el neurotransmisor principal del "explorador", esa persona a la que le gusta tomar riesgos, novedosa y flexible en su forma de pensar, curiosa, creativa, espontánea, impulsiva, irreverente, liberal y generosa.
"Los que expresan más serotonina los llamo 'constructores': son precavidos pero no miedosos, tradicionales, convencionales, leales, muy orientados hacia el detalle, pacientes y meticulosos", explica. "Son muy buenos manejando gente, están muy interesados en construir un hogar, una familia y una comunidad, tienden a ser mucho más religiosos que los otros tipos".
El tercer tipo es el "director", dominado por la testosterona, lo que lo hace ser analítico, lógico, firme, decisivo, directo, ambicioso, competitivo y muy bueno con las ciencias exactas.
Por último, está el "negociador", a quien el estrógeno lo hace ser alguien que ve el panorama completo ya que tiene un pensamiento sintetizador, holístico y contextual.
"Son imaginativos, intuitivos, compasivos, altruistas, idealistas, saben relacionarse bien con la gente, tienen habilidades lingüísticas y verbales y son emocionalmente expresivos", explica.
Fisher aclara que todas las personas tienen rasgos de los cuatro tipos, sin embargo, uno o dos tienden a dominar.
A partir de las personalidades, Fisher encontró que no todos los opuestos se atraen ni todos los iguales se rechazan.
Los exploradores, señala, se sienten muy atraídos a otros exploradores, porque quieren tener a alguien con quien viajar, que sea curioso como ellos.
Los constructores, agrega, también se sienten atraídos a personas como ellos porque quieren estar con alguien que sea tradicional y que se interese en el hogar y la comunidad.
En cambio, el director, siendo hombre o mujer, está atraído al negociador y viceversa.
"Creo que el hecho de que los opuestos se atraigan lo que hace es que jalan sus recursos", explica. "El director necesita de la compasión, las habilidades verbales y sociales del negociador y creo que el negociador necesita la decisión, las tácticas y mente firme del director".
En su libro, Fisher presenta sus primeros resultados, sin embargo sigue tratando de armar el rompecabezas.
"Quiero ver en Estados Unidos dónde viven estas personas", expresa.
Por lo pronto ha encontrado que en la Costa del Este hay más exploradores, mientras que en el sur de Estados Unidos hay más constructores.
¿Quiénes dominarán en Monterrey? Y tú, ¿eres explorador o quizá constructor? ¿Y tu pareja? LAS MEJORES PAREJAS
Estas son algunas combinaciones ideales según Helen Fisher entre parejas:
EXPLORADOR - EXPLORADOR Los dos son curiosos, tienen intereses en común, aman aprender, buscan novedades, aventura y entusiasmo. Tienden a ser impulsivos, energéticos, flexibles, cariñosos, irreverentes, ingeniosos y muy interesados en el sexo. Pueden tener mucha diversión, tienen alguien con quien jugar fuerte, rápido y creativamente como lo habían soñado hacer con una pareja.
CONSTRUCTOR-CONSTRUCTOR Se atraen más que cualquier otro tipo de personalidades. Es más probable que se casen entre ellos, tienden a decir que son más felices en su matrimonio y es menos probable que se divorcien. Tienden a ser calmados, relajados y con habilidades sociales, les gusta mantener sus redes sociales. Para ellos la seguridad es importante por lo que entre los dos respetan la necesidad del otro de ahorrar dinero y gastarlo con cuidado.
DIRECTOR-NEGOCIADOR Aunque tienen temperamentos diferentes a menudo se atraen a simple vista. No les gusta perder tiempo en conversaciones irrelevantes y superficiales, prefieren discutir conceptos abstractos y teorías. Toman buenas decisiones juntos, el negociador ve todo el ángulo de las cosas y el director puede tomar la decisión final